Análisis del mes de JULIO de 1998 del Servicio Analítico-informativo
de la RED VASCA ROJA
1998. EL JULIAZO BIS. ESPAÑA, TURCA, ES EL "HOMBRE
FASCISTA ENFERMO" DE LA UNION EUROPEA. Un año después
de EL JULIAZO, un año después de que el Gobierno
de España organizara contra la izquierda abertzale vasca
la mayor movilización fascista de masas conocida en Europa
después de la desaparición de la Alemania nazi,
fracasado el objetivo de la misma, ese Gobierno ha perpetrado
otro récord fascista: el primer cierre de un diario en
un Estado "democrático" europeo desde 1945. Cierre
ilegal, inconstitucional, del diario EGIN y de su emisora hermana
EGIN IRRATIA, cierre del que -increíblemente torpe- se
ha jactado de ser el autor el Gobierno español. Cierre
disfrazado por la intervención de un juez sumiso que no
ha rechistado cuando así se le ha definido como un títere.
Un cierre fascista.
5. Cómo los hechos demuestran que la mal llamada "transición
democrática" que alumbró el Régimen
del Rey que Franco nombró fue un proceso sui generis de
fascistización.
En 1981, en mi folleto titulado METAMORFOSIS NAZI-FASCISTA DEL
ESTADO ESPAÑOL (2 textos marxistas), edición del
autor, Estella, 1981, 32 páginas, afirmé que se
estaba produciendo un proceso sui generis de fascistización
en el Estado español. Estas son las 7 primeras tesis que
al respecto formulé (el estilo coloquial del texto responde
a que formaba parte de una "Carta abierta a un obrero con
vocación de suicida, que vive en el madrileño barrio
de Carabanchel, que se dice socialista y que no se entera de lo
que pasa en Navarra y en el resto de Euskadi"):
- En el Estado español se está produciendo un
proceso de cambio político complejo que "aparenta"
ser el solapamiento de dos procesos contradictorios. De un lado
el proceso de democratización representado por una salida
"atípica" desde la dictadura franquista hacia
la democracia parlamentaria. De otro lado un proceso de fascistización
clásico, tan clásico que como viste hace unas páginas
es muy fácil ponerle fechas de los últimos nueve
años al esquema trotskista de dichos procesos.
- La palabra clave de la proposición anterior es la de
"aparenta". No se refiere a que el solapamiento sea
aparente porque el solapamiento es real. No se refiere a que no
hay dos procesos paralelos porque hay dos procesos. No se refiere
a que sean contradictorios porque son contradictorios. Lo que
se "aparenta" es que uno de los dos procesos sea un
proceso de democratización cuando lo que resulta ser es
"otro" proceso de fascistización distinto.
- El llamado proceso de democratización es en realidad
OTRO proceso de fascistización. Ciertamente con características
de nuevo cuño pero que no son en absoluto inéditas.
Substancialmente era (y parcialmente sigue siendo) un proceso
encaminado a : 1) Cambiar un sistema de dominación ya inservible
e inadecuado por otro más eficaz y suficiente; 2) Recomponer
la tasa de ganancia del capital; 3) Cambiar la hegemonía
en el bloque de clases dominante; 4) Mejorar la inserción
del eslabón "Estado español" en la cadena
imperialista; 5) Incorporar los modos y maneras del "novísimo
fascismo" del estatismo autoritario (energías y tecnologías
"duras", nuclearización, control informático,
restricción sistemática de libertades, etc.) cuya
representación eminente ostenta hoy la Alemania federal.
- Este "otro" proceso de fascistización de
nuevo cuño que es en realidad lo que machaconamente se
viene llamando el PROCESO DE TRANSICIÓN DEMOCRÁTICA
presenta en el Estado español una peculiaridad respecto
de la categoría a la que pertenece, respecto de su modelo.
En efecto, no se trata en nuestro caso de una evolución
de la democracia burguesa hacia el estatismo autoritario como
forma congruente de la fase actual del capitalismo monopolista.
Sino que su inserción se produce como salida de una dictadura
franquista que constituía precisamente el sistema de dominación
ya obsoleto.
- Esa peculiaridad ha exigido que el "otro" proceso
de fascistización de nuevo cuño tuviera como requisito
uno que es común al proceso de fascistización "clásico":
la previa consecución de un PROCESO DE DERROTA de la clase
obrera. Proceso de derrota cuyo año clave es 1977 y que
no adopta la forma de una derrota abierta en una situación
de guerra civil declarada sino la forma de una batalla no entablada
en el momento propicio.
- En ese proceso de derrota, imprescindible, ha jugado un papel
clave la victoria del bloque de clases dominante al conseguir
incorporar al PSOE y al PCE, a CCOO y UGT como piezas vitales
del nuevo sistema de dominación, al conseguir su incorporación
como aparatos ideológicos de Estado, al lograr que hagan
la política burguesa en la clase obrera.
- Siendo el PROCESO DE DERROTA de la clase obrera un requisito
para llevar a feliz término el proceso de fascistización
de nuevo cuño, y siendo clave en ese proceso de derrota
el papel del PSOE y del PCE, de CCOO y de UGT, todo el proceso
está en crisis porque una porción significativa
del Estado español ha logrado mantenerse al margen del
proceso: Euskadi. En Euskadi no se ha producido el proceso de
derrota porque su clase obrera no se ha rendido y ha seguido planteando
batalla. En Euskadi ha quebrado el proceso de fascistización
de nuevo cuño porque la mayoría de su población
ha rechazado las formas y los envoltorios "democráticos"
del proceso (Constitución, Estatuto, etc), porque PSOE,
PCE, CCOO y UGT -las piezas clave- han sido reducidos a la condición
de grupúsculos y de cáscaras burocráticas
vacías que son incapaces de ejercer su función de
aparatos ideológicos de Estado sobre la clase obrera vasca
y porque frente al proceso de fascistización se mantiene
un proceso de lucha armada apoyado por centenares de miles de
personas.
6. La fascistización española de 1975-1978 y sus efectos.